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Tiresias

Odysseus meeting Tiresias in Hades. Info n/a.


«¡Cuán funesto es el saber cuando no proporciona ningún provecho al sabio!» (Tiresias. Sófocles, Edipo rey 315).
«En la opinión de los dioses, los mortales carecemos de inteligencia.» (Tiresias. Eurípides, Las bacantes 200).
«Porque, vamos a ver, dime: ¿en qué ocasión has demostrado tú ser verdadero adivino? ¿Cómo, si lo eres, cuando la Esfinge proponía aquí sus enigmas en verso, no indicaste a los ciudadanos ningún medio de salvación? Y en verdad que el enigma no era para que lo interpretara el primer advenedizo, sino que necesitaba de la adivinación. Adivinación que tú no supiste dar, ni por los augurios ni por revelación de ningún dios, sino que yo, el ignorante Edipo, apenas llegué, hice callar al monstruo, valiéndome solamente de los recursos de mi ingenio, sin hacer caso del vuelo de las aves.» (Edipo a Tiresias.Sófocles, Edipo rey 390).
«¿Qué es un adivino? Un hombre que, con suerte, dice la verdad a veces, con frecuentes falsedades, pero que cuando la suerte lo abandona se derrumba allí y entonces.» (Aquiles. Eurípides, Ifigenia en Áulide 955).
«El hombre que practica el arte de la adivinación es un idiota; porque si diera una respuesta desfavorable, se hace odiar de aquellos a quienes ofrece vaticinios; mientras que si se compadece de los que lo consultan y los engaña, ofende a los dioses.» (Tiresias a su hija. Eurípides, Las fenicias 955).


El adivino tebano Tiresias, hijo del pastor Everes 1, recibió de Zeus el arte de la adivinación. Tiresias desciende de Udaeo, de la raza de los ESPARTOI, que surgieron de la tierra cuando Cadmo sembró los dientes de cierto dragón.

La ceguera de Tiresias (I)

Según algunos, los dioses cegaron a Tiresias por haber revelado secretos a los mortales.

La ceguera de Tiresias (II)

Dicen otros que Atenea cegó al joven Tiresias al cubrir los ojos de éste con sus manos, cuando él la sorprendió desnuda. La madre de Tiresias, la ninfa Cariclo 1, que era una de las compañeras preferidas de Atenea, le pidió a la diosa que le hiciera recobrar la vista a su hijo. Atenea no pudo complacerla, pero en su lugar le abrió los oídos a Tiresias de manera de que pudiese entender el canto de las aves. Atenea le dio a Tiresias un báculo de madera de cornejo para que, con su ayuda, pudiera caminar como los videntes. Se cuenta también que Atenea no privó de la vista al joven Tiresias. Como la diosa le explicó a Cariclo 1, eran éstas las antiguas leyes de Crono, que condenaban a la ceguera a todo mortal que contemplara a un inmortal sin el consentimiento de éste. Como la ceguera de Tiresias era incurable, Atenea le concedió la facultad de pronunciar vaticinios, de comprender a las aves (el observatorio de aves de Tiresias podía todavía visitarse muchas generaciones después de su muerte), de vivir una larga vida, y de conservar su entendimiento entre los muertos cuando su vida hubiese terminado.

La ceguera de Tiresias (III)

Aún otros afirman que una vez estaba Tiresias contemplando como copulaban dos serpientes. Hirió él a la hembra y se convirtió en una mujer, pero tiempo después, al contemplar la misma escena otra vez, hirió al macho y se transformó en hombre. Tiresias vivió como mujer siete años, y se convirtió otra vez en hombre en el octavo. Se cuenta que Zeus y Hera discutieron una vez sobre el tema de los placeres del amor, si era el hombre o la mujer que más los disfrutaba. Como no se ponían de acuerdo, consultaron a Tiresias, que conocía los dos lados del amor, y él les respondió:

«De un total de diez partes, el hombre disfruta sólo una, pero la mujer disfruta de la totalidad de las diez en su corazón.» (Apolodoro, Biblioteca 3.6.7).

Dicen que por haber dirimido de ese modo, Hera lo cegó; pero Zeus le otorgó el don de la adivinación.

Larga vida

Se supone que Tiresias vivió una vida excepcionalmente larga. Según algunos vivió durante siete generaciones; según otros, durante nueve. Sea como fuere, vivió desde la época de Cadmo, fundador de Tebas, hasta los tiempos de la guerra de los EPÍGONOS. Esta guerra es la continuación de la de los SIETE CONTRA TEBAS. En ella lucharon entre sí los hijos de Edipo, cuando éste abandonó el trono de Tebas, luego de enterarse por Tiresias de que había asesinado a su propio padre y se había casado con su propia madre.

Le cuenta la verdad a Edipo

Edipo había querido librar a Tebas de una peste que un oráculo atribuía a hechos de sangre. Buscaba Edipo al asesino de Layo 1, ignorando que él mismo lo había matado. Fue Tiresias quien le reveló la triste circunstancia, al obligarlo Edipo, con injurias, a decir la verdad:

«Así, pues, te digo: ese hombre que tanto tiempo buscas y a quien amenazas y pregonas como asesino de Layo, está aquí, se le tiene por extranjero domiciliado; pero pronto se descubrirá que es tebano de nacimiento, y no se regocijará al conocer su desgracia. Privado de la vista y caído de la opulencia en la pobreza, con un bastón que le indique el camino se expatriará hacia extraña tierra. El mismo se reconocerá a la vez hermano y padre de sus propios hijos; hijo y marido de la mujer que lo parió, y comarido y asesino de su padre. Retírate, pues, y medita sobre estas cosas; que si me coges en mentira, ya podrás decir que nada entiendo del arte adivinatorio.» (Tiresias a Edipo. Sófocles, Edipo rey 450).

Su método para salvar la patria

La disputa entre los hijos de Edipo culminó en la expedición de los SIETE CONTRA TEBAS y en su secuela: la guerra de los EPÍGONOS. Durante la guerra de los SIETE, los tebanos consultaron a Tiresias, que declaró que la guerra se ganaría si Meneceo 2 se sacrificaba voluntariamente, en calidad de ofrenda a Ares:

Tiresias: Escucha, pues, la intención de mi oráculo; de observarlo, salvarás a Tebas. Debes sacrificar a tu hijo Meneceo por tu país…
Creonte 2: ¡Oh, enorme desgracia, tan brevemente pronunciada!
Tiresias: Desgracia para tí, pero gran salvación para tu país.
(Eurípides, Las fenicias 911).

Poco después, Meneceo 2, hijo de Creonte 2 y Eurídice 12, se suicidó frente a las puertas de Tebas.

Da consejo práctico

Hacia el final de la segunda guerra tebana, cuando los EPÍGONOS estaban a punto de tomar Tebas, Tiresias le aconsejó a los ciudadanos de enviar un heraldo para negociar con los Argivos, mientras, al mismo tiempo, huían con sus mujeres e hijos en sus carros.

Muerte

La misma noche, los tebanos huyeron y llegaron a una fuente llamada Telfusa (cerca de Haliarto en Beocia), en donde Tiresias murió, luego de haber bebido de sus aguas.

Su hija Dafne 2

Los EPÍGONOS, hijos de los SIETE, capturaron, al tomar la ciudad de Tebas, a Dafne 2, hija de Tiresias. Los EPÍGONOS, que seguían cierto voto, dedicaron a la muchacha al servicio del santuario de Delfos. Se cuenta que su don de adivinación era muy superior al de su padre, y que en el transcurso de su vida en Delfos, lo desarrolló aún más. También se cuenta que, además de escribir vaticinios de todo tipo, era una gran poetisa. Afirman algunos que hasta el propio Homero le copió muchos versos, apropiándoselos. El voto de los EPÍGONOS consistía en que, si tomaban Tebas, dedicarían en Delfos el botín más valioso. Y éste era, según algunos, Dafne 2, pero otros dicen que el nombre de esta hija de Tiresias no era Dafne 2, sino Manto 1.

Su hija Manto 1

Al morir Tiresias en Haliarto, su hija Manto 1, y los tebanos que con ella estaban, se dieron a la mar y llegaron a Claro, una aldea en Ionia cerca de Éfeso (Asia Menor), en donde fueron atacados por los cretenses al mando de Racio. Este Racio, que dio comienzo a la colonización de Caria, se casó con Manto 1, que dio a luz a Mopso 2. Mopso 2, que también era adivino, contribuyó a expulsar a los carios del territorio. Se le recuerda también por haber derrotado al adivino Calcante en el arte de la adivinación. Afirman algunos que Manto 1 es la hija de Tiresias que los EPÍGONOS enviaron a Delfos. Agregan que el oráculo le ordenó que se casara con el primero que encontrara, y éste resultó ser Racio.

Su hija Historis

Fue Tiresias el que le reveló a Anfitrión que, durante la ausencia de éste, Zeus se había acostado con su mujer, Alcmena. De Historis (otra hija de Tiresias) se cuenta que ofició de partera cuando Alcmena dio a luz a Heracles 1. Hera había enviado ciertas brujas para que dificultaran el parto y Alcmena no pudiera dar a luz. Pero Historis, simulando que Alcmena ya había parido, lanzó un grito de alegría y las brujas se retiraron, de modo que Alcmena pudo dar a luz, y Heracles 1 nació.

Adivino en el otro mundo

La bruja Circe le dijo a Odiseo que debía descender al Hades, visitar al espíritu de Tiresias y consultarlo sobre su regreso a Ítaca. Tiresias le advirtió a Odiseo que Poseidón estaba enfadado con él porque había cegado al cíclope Polifemo 2, hijo del dios. También le aconsejó Tiresias que no dañara al rebaño de Helio en Trinacia (Sicilia), y lo puso al corriente de lo que ocurría en su palacio de Ítaca —en donde muchos PRETENDIENTES, que querían casarse con su mujer, vivían a sus expensas—y de lo que debería necesariamente ocurrir al retornar él. También vaticinó que Odiseo moriría de viejo, lejos del mar, una muerte tranquila. La mente de Tiresias no había cambiado en el Hades, porque Perséfone le concedió el uso de la razón aún en la muerte, y que sólo él conservara su entendimiento entre las almas de los muertos.


Linaje

Progenitores

Parejas

Descendencia

Notas

Everes 1 & Cariclo 1

 Los abuelos de Tiresias no se conocen. Cariclo 1 es una ninfa.

desconocido

Manto 1

Historis

Dafne 2

Véase el texto más arriba.


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Sources
Abbreviations

Apd.3.6.7, 3.7.3-4.; Cal.BP.67, 80; Cic.ND.2.7; Dio.4.66.5; EPIG.3; Eur.Bacc. passim; Eur.Phoe. passim; Hes.Mel.2, 3; Hom.Od.10.492, 11.90; Hyg.Fab.75; Lib.Met.17; Nonn.5.337, 44.82; Pau.7.3.1, 9.10.3, 9.11.3, 9.18.4, 9.33.1; RET.1; Soph.Ant. passim; Soph.OT. passim; Stat.Theb.4.408;